y el arrojo que le da el alcohol, impulsándola a besar otras bocas que anestesien su dolor, se desvanece rápidamente junto a su efecto ilusorio, devolviéndola a las penumbras en las que la dejó enterrada, de las que todavía le cuesta salir.-
las heridas no cicatrizan esta vez,
y el miedo a sentir la aleja de la vida.-
A veces , algunas veces , nuestra sombra se pega tanto a mi, que me cuesta dejarla , pero ya aprendí a vivir con mis luces y mis sombras
ResponderEliminarUn beso
Yo a veces tambien busco consuelo en gente que ni si quiera conozco. A la larga, si es verdad que anestesian, al menos, durante el momento que te mantienen entretenida.
ResponderEliminar¡Todo por un buen momento!
Siempre que llovió paro!. Nada es para siempre, ni lo bueno ni lo malo, es solo cuestión de tiempo para que vuelvas a ver la luz del sol
ResponderEliminarLa vida siempre nos lleva a hacer cosas que bueno en otro momento de nuestras vidas la considerariamos estupidas, pero no hay nada malo en hacerlo, si eso nos sirve de clic para despertar y volver a luchar por vivir...
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