Rock pesado de cortina. La canción más triste de la colección anundándome la garganta en una especie de masoquismo inducido. Desparpajo de recuerdos desteñidos atropellándose entre sí, discutiendo con el corazón ajetreado vagando por mi cabeza. Retazos de conversaciones, abrazos tuyos escondidos en un bolsillo, y las ganas de que me quieras ovilladas en un cajón, lloriqueando a los gritos afónicos, inundándome la habitación, humedeciéndome las zapatillas. Por eso camino sin pensar en vos, extrañándote, y consciente de que todo es un capricho verde limón, contrariando lo que digo con lo que pienso, lo que hago con lo que digo, y lo que pienso con lo que hago.
Y será porque este blog empezó por vos, que tiene que terminar con vos. Mi inspiración es tu culpa, y las ilusiones también; Ilusiones asesinadas, suicidadas y con vida propia, que se rehúsan a creer tu supuesta indiferencia, esa que te comés día a día para no complicarte la existencia. Pero no mi vida, no creas que esto es amor, porque no te amo. Jamás sigas mi camino. Yo no podría darte un amor que besa otras bocas, un amor histriónico. Nunca podría ser la mujer que nunca quisieras tener.
Todo tiene un fin, el blog, el dolor y este tipo de inspiración. Ojalá que más adelante, te inspiren cosas mas bellas
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