jueves, 1 de diciembre de 2011

adiós Noviembre, bienvenido Diciembre.- part4.

“Me bajé del auto, tuve que. Saqué un cigarrillo del paquete arrugado, rápidamente lo sostuve en mi boca, incapaz de pronunciar palabra alguna, lo prendí, y aspiré con una boconada rápida, desesperada, todo el humo que fui capaz, terminando de ahogar un gemido apesumbrado en el medio de mi garganta. Sentí que mi cuerpo languidecía, y me apoyé de espaldas a la puerta. Ella seguía adentro. Yo tuve que salir, tuve que. Ese interior, que guarda tantos retazos de momentos felices, de repente se convirtió en el invierno más cruel en la historia de los inviernos; el hielo se expandió rápidamente, escarchando los vidrios, helándome las entrañas, congelando su rostro en una expresión que jamás voy a olvidar. Primero los ojos grandes como platos, con la boca semi abierta, como si todavía no lo pudiese creer, y después el desconsuelo impregnado en la piel. Y me fui de ahí, tuve que. Aspiré una vez más con ganas, con verdaderas ganas de asfixiarlo todo en lo más hondo de mis adentros, y recuperé la compostura en un acto de valentía, de orgullo propio. Solté un largo suspiro, y me subí nuevamente al auto. Y ahí seguía ella, más pequeña que nunca, metida dentro de mi sweater azul favorito, secándose con las largas mangas los océanos de maquillaje negro que surcaban sus mórbidas y tiernas mejillas, escurriéndose el alma. Todo se volvió difuso, confuso, no pude pensar, no puedo pensar. Entonces la traigo a mí, le pido que se siente sobre mis piernas, con la cabeza en mi regazo, y la abrazo fuerte, fuerte, para nunca perderla, para nunca soltarla; y le digo que la quiero, que la quiero como nunca antes quise a nadie. Ella me mira penetrante, con los ojos moca más tristes que nunca, como si pudiera ver adentro mío, como si supiera todo lo que pienso, y me dice que me quiere, que de verdad me quiere. Y yo le creo… y yo le creo.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

say something!


Lo que no se dice se enquista, en el cuerpo y en el alma. Soltalo acá :)