Hace mucho que no veo a Bear, sin embargo, siempre lo recuerdo, Dios sabrá por qué. Cada tanto me pongo a ver las pocas fotos que me quedaron con él, y Rubi se me queda mirando con cara de circunstancia; yo me hago como la que no la noto, y después de un rato le lanzo un “- Bah, estoy aburrida, nada más”, en un gesto con los hombros, restándole importancia al asunto, pero ni de cerca que me cree; y Emma me sonríe, aunque de lejos. Sé lo que piensa, se pregunta si lo amaré, pero eso ni yo lo sé, y vaya uno a saber si alguna vez fue así. Pero ese no es el quid de la cuestión. El punto es que, más allá de todo, más allá de los años, del tiempo sin siquiera cruzarnos, y sobre todo, más allá de la última vez que lo vi durmiendo en mi cama como un oso vaca abrazado a mí (para después no dirigirme la palabra never again), nunca pude enojarme con él, jamás. Y quizá esto sea lo que más me molesta, por mi tendencia facilista para hacer las cosas tal vez, porque claramente sería más fácil odiarlo, despreciarlo y dejarlo tirado en el callejón más oscuro de los recuerdos olvidados y no queridos; pero no es así. Goddammit. Es increíble que a pesar de mi falta de memoria para todo, todavía me acuerde de tantas cosas con sabor a Bear. Pero no me acuerdo de boludeces románticas, para eso suficiente con Emma; recuerdo, más que nada, como nos la pasábamos horas hablando, jodiendo, estallando de la risa, o filosofando sobre la vida. Está bien, lo admito, me guardo alguna que otra cursileada, pero no pienso sacarlas a pasear en este texto vago, con lo dicho hasta ahora alcanza para entender el tema que nos concierne. Y si bien Indigo piensa que la vida tiene vueltas inesperadas, se me hace difícil creerlo, por lo menos con Bear. Es evidente que no le gusta la Cereza tanto como la Mora, por más agridulce que ésta última sea. "- Ya se va asquear de comer tanto de lo mismo", me asegura Rubi muy afilada, y yo me río a las carcajadas; pero la verdad es que realmente lo dudo.
* Fe de erratas: Hay una cosa que si me enojó mucho, y es la charla que tuvimos acerca de la trascendencia del espíritu, del alma y su evolución. Eso era entre nosotros y nadie más. Ojalá algún día lo entiendas, amigo.
Creo que cuando una persona marca de esa forma nuestro corazón siempre nos va a acompañar por mucho que nos duela y no pdoremos hacer nada para sacarlo..pero eso no quiere decir que tengas que llevar esa carga siempre, si no que tienes que conseguir que tu corazón lo cambie de lugar,seguiras queriendolo pero de forma diferente y menos dolorosa..
ResponderEliminarla verdad, no se si entendí o no... capas eso es lo que me mantiene constantemente atraído hacia vos, no saber nada y querer saberlo todo. te quiero mucho =), ju.
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